Mira por si os anima el otro día me contó mi amigo More una historia que me inspiró mucho.
More fue a un evento, en donde conoció a dos chicos, Jose Ignacio y Rubén, en silla de ruedas, riéndose a carcajadas. Y se los presentaron, y estuvieron charlando. Sus sillas estaban llenas de pegatinas con motivos del Camino de Santiago.
Resulta que los dos se conocieron en una piscina, y los dos tenían distrofia muscular, y se hicieron amigos y se liaron la manta a la cabeza y montaron la asociación Caminus (www.caminus.es) que es una mezcla entre camino y minusválido, y justos recorrieron el Camino de Santiago Francés ensilla de ruedas. Nada mas y nada menos que 790 kilómetros en silla de ruedas y con una sonrisa en la boca. Subiendo y bajando cuestas.
Y le dijeron una frase, que realmente es para enmarcarla: TENEMOS UNA ENFERMEDAD, PERO NO ESTAMOS ENFERMOS.
Jolín, ese es el espíritu que no hay que olvidar. Ellos tienen suerte. Porque se han conocido. Porque tienen proyectos que les ilusionan. Porque colaboran con la investigación de su enfermedad. Y porque no dejan que nada les pare.
Es verdad que la felicidad no consiste en la ausencia de problemas, sino que depende más bien como trato con ellos.
Como se resuelven los conflictos familiares.