CADENA DE FAVORES

Esta entrada no se refiere a un litigio, pero sí te puede inspirar como evitarlos o solucionarlos.

Me remite el caso una persona que admiro y que se la trasmitió a él una alumna, y como ambos pensamos que es una historia muy bonita, te la quería compartir.

«Buenas tardes, More ????, soy alumna actual tuya del Curso de Tu Vida y leo religiosamente tus emails a diario que me fascinan. Gracias en primer lugar por compartirlos con nosotros porque eso te hace grande y nos ayuda a crecer a nosotros más.

El email que te envío hoy es para contarte una experiencia que tuve hace dos días.  Venía del Mercadona de comprar con el coche y pasé por al lado de un muchacho, no más de 17 años, que estaba mal parado en una curva. Justo antes de pasar yo, le ha adelantado un señor mayor, no menos de 70 años, y le grita al muchacho:
—»Quítate del medio» Y el muchacho se gira indignado y le grita también.
—¡Gilipollas!

Me detengo atónita ante esta situación pensando ¿Quién es más mal educado de los dos, si el mayor o el joven? Y le pregunto al motero: —¿Te ha pasado algo con la moto? ¿Puedo ayudarte?

Resulta que me cuenta que se ha quedado sin gasolina, que acaba de venir de sacar su moto del depósito, que le ha costado 150 € ➕️ la multa que le hizo llevar su moto a ese depósito por no llevar el espejo retrovisor. Me cuenta que se ha dejado todo el dinero que tenía en estas cosas y que no lleva ni un céntimo encima. Añade que sus padres no pueden ayudarle en este momento porque ambos están currando.

—»Espera que vaya a por gasolina y te la traigo».  Apártate de esta curva que es muy peligrosa y ahora mismo vengo. El muchacho con cara de sorpresa me da las gracias y asiente nervioso.

Tras pasar 20 minutos, casi, llegar a casa, dejar la compra y los perritos que venían conmigo, cojo depósito pequeño que tengo de gasolina ⛽️, voy a la gasolinera y vuelvo al lugar en cuestión donde seguía el chico esperándome.  Me presento:—»Soy Rosa, ¿Cómo te llamas?»

Me contesta que Rubén.  Y mi intriga va más allá y le cuestiono: —»¿Alguien más aparte de mí se ha parado para preguntarte si necesitas ayuda?

—Nadie, solo tú. —me responde con cara de pena.

Tras llenarle el tanque de gasolina, un chupito, no llegó a 5 €, Rubén se puso a llorar ???? y me dio las gracias varias veces diciéndome en modo» repet» me has salvado el culo.  Se había dejado todo el dinero de sus ahorros en la multa, el arreglo del retrovisor y sacar la moto del depósito, más el disgusto con sus padres que llevaban un cabreo enorme con él.  Le expliqué como humana que soy que quizás mañana me pasaba a mí, que no se rindiera, que la vida se trataba de este juego, a veces hay problemas, a veces malas rachas, pero lo importante es que estaba vivo y no en un hospital muriéndose. Le cuento que soy enfermera y que la vida es un auténtico regalo. Me abrazó, nos sonreímos y vi con mis ojos marchar a Rubén hacia su casa.

Y aquí mi reflexión: pasaron más de 50 coches en esos 20 minutos y nadie se paró ¿Cómo pretendemos tener un mundo ???? con muchachos buenos si los adultos no damos ejemplo? Si no les enseñamos que la cadena de favores es básica en la vida y que hoy por ti y mañana por mí, ¿Cómo pretendemos que desatiendan sus móviles para levantar la cabeza y mirar si alguien les necesita?

Espero que Rubén en un futuro ayude a alguien que esté en apuros y recuerde que entre todos podemos hacernos mucho bien.

Ojalá te sirva para escribir un email diario o te inspire para algo, ¿o quizás no?, no es ley. Pero como estoy poniendo en práctica los «noes» no he tenido ningún tipo de miedo a redactarte este email con mi experiencia personal que me dejó reflexiva.

Gracias de nuevo por leerme y feliz día ????

Atentamente, Rosa Rodríguez» ????

«La pregunta más persistente y urgente de la vida es:
¿Qué estás haciendo por los demás?»
Martín Luther King

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