QUE SUERTE QUE FUI A LA ULTREYA

Anoche nos reunimos un lunes más, en nuestra Ultreya, y quiero reconocer que tenía muchas cosas que hacer, que tenía obligaciones al día siguiente que preparar. Y quiero también reconoceros que dudé si debería asistir, y no ir solo por este lunes.

Pero al final fui. ¿Y adivina qué pasó? Lo mismo que pasa cuando NO te apetece ir a ver a tu madre, o al gimnasio… y acabas yendo. Que terminas alegrándote.

Os vi a vosotros, me recibisteis con un abrazo, con una sonrisa, y me recordasteis lo verdaderamente importante. Pudo más Cristo a través de vosotros, que el mundo.

Escribo esto en esta madrugada del día siguiente, en que preparo lo que no preparé ayer, y lo escribo porque siento lo que un amigo me dijo una vez:  “ves?, haz todos los días lo que NO te apetezca.»

Porque si lo haces: Siempre, siempre, siempre sale bien.

Si es que nos mantenernos unidos en el Camino de Cristo no por casualidad.

La gente le dice: “¡Qué suerte tienes de tener fe!”.
Claro, suerte…
Suerte de mantener la Reunión de Grupo desde hace 34 años, de ir a misa cada Domingo y otros muchos días no festivos, suerte de mantener la oración al empezar el día, suerte de ir a la Adoración los miércoles, si mucha suerte.

Porque la fe, como el amor, hay que cuidarla cada día, no se mantiene sola.

Se cuida.
Se riega.
Se trabaja.

Exactamente igual que el tío que ves con un cuerpo espectacular y piensas: “qué suerte tiene”.
Sí, suerte.
Suerte de haber dicho que no a 7000 croquetas y 300 vinos, y haber entrenado un día sí y otro también, aunque le apeteciera menos que a ti ponerte un calcetín mojado.

Y pensé:

 La fe es como la salud, las dos se entrenan, y las dos requieren hacer cosas que no te apetecen…
…para luego alegrarte muchísimo de haberlas hecho.

Porque esto va así:

  • No te apetece ir al gimnasio → vas → te alegras.
  • No te apetece quedar → vas → te alegras.
  • No te apetece llamar a alguien → lo haces → te alegras.
  • No te apetece salir de tu zona de confort → sales → te alegras.
  • No te apetece ir a la ultreya  vas  te alegras.

Porque la disciplina es el puente entre las metas y el logro que quiero. Y el patas siempre envuelve positivamente tu tentación.

Leave a Reply

Your email address will not be published.Required fields are marked *