LIQUIDACIÓN DE GANANCIALES EN CASO DE MUERTE DE UNO DE LOS ESPOSOS

El Real Decreto 1322/1981, de 3 de julio, por el que se crean los Juzgados de Familia – BOE 8 de julio de 1981-, señala que: Los nuevos Juzgados de Primera Instancia conocerán de forma exclusiva, por vía de reparto, de las actuaciones judiciales previstas en los títulos IV y VII del libro I del Código Civil, así como de aquellas otras cuestiones, que, en materia de Derecho de familia, les sean atribuidas por las Leyes.

La sección novena de la Audiencia Provincial de Alicante en su Auto de 17 de noviembre de 2022, nº recurso 886/2022 resuelve el conflicto de competencia negativo entre el Juzgado de Primera Instancia y el Juzgado de Familia para conocer de dos acciones acumuladas, la acción de división de herencia del cónyuge fallecido y la de liquidación de gananciales del matrimonio del causante.

La Audiencia concluye que la competencia objetiva le corresponde al Juzgado de Primera Instancia, pues con ello no se provoca indefensión a las partes, no implica la modificación sustancial del tipo de proceso a través del que deben ejercitarse las acciones acumuladas, y no se modifica el sistema de garantías procesales y recursos que pueden ser utilizados por las partes, vistas las remisiones legales del procedimiento de liquidación de gananciales a los trámites de la división de herencias.

Considera que el conocimiento del procedimiento de liquidación de gananciales en el caso de la muerte de uno de los esposos debe ser conocido por el Juzgado de Primera Instancia donde se ejercita la acción sobre división de herencia, teniendo en cuenta que:

1.- Que la acción sobre división de herencia tiene carácter principal respecto de la acción de liquidación de gananciales, que opera con carácter perjudicial respecto de la primera. Y que, en consecuencia, ante la ausencia de una regulación legal específica, debe considerarse preferible esta solución a la que resultaría de la aplicación del principio de disposición por parte del demandante (artículo 71.2 LEC, en el caso de acumulación de acciones) o mayor antigüedad del proceso (artículo 79.1 LEC, en el caso acumulación de procesos), articuladas en consideración a la situación de órganos judiciales con competencias paralelas.

2.- El procedimiento de división hereditaria tiene vocación de juicio universal con efecto atractivo en relación al de liquidación de la sociedad de gananciales (artículo 810.5 de la ley de crecimiento civil).

3.-Se produce una alteración mínima en el sistema de distribución de competencias.

El juez de primera instancia, han venido conociendo de liquidaciones de gananciales, salvo que provengan de resolución judicial por nulidad, separación o divorcio. Los juegos de familia, nunca han tenido, ni tienen atribuido el conocimiento de las complejas divisiones de herencias.

4.- Competencia residual de los juzgados de lo civil.

La finalidad del artículo 45 de la ley de enjuiciamiento civil, que determina la atribución de competencia residual a los juzgados de lo civil, consagra el principio de vis atractiva.

La atribución a los juzgados de familia de las liquidaciones de gananciales que provengan de fallecimiento, cuando se promuevan solas, sólo lograría dificultarles en su especialización con una normalmente compleja división de herencias. Lo que no respetaría la efectividad de la reforma que condujo a la creación de los juzgados de familia.

El Tribunal Supremo en sentencia de 27 de noviembre de 2007 recuerda que ha declarado que el juzgado de familia tiene una competencia objetiva perfectamente delimitada,  que es exclusiva en cuanto se les atribuye por disposición expresa legal el conocimiento de las cuestiones comprendidas en el Título IV del Libro I del Código civil (STS de 2 junio 1994 ). La sentencia de 25 noviembre 1996 señala que dichos juzgados son competentes «cuando se trata de ejecutar sus sentencias en lo que se refiere a lo resuelto en el fallo, es decir, también respecto a la liquidación y distribución del haber conyugal del matrimonio separado o disuelto» y ello se afirma también en la única sentencia de esta Sala, que se cita como infringida, es decir, la de 8 julio 1999 .

Ahora bien, esta competencia respecto a la liquidación y distribución del haber conyugal reconocido a favor de los juzgados de familia se refería a la competencia funcional por conexión, no por razón de la materia, y en consecuencia exclusivamente respecto de la sentencia de separación, divorcio o nulidad dictadas por ellos. Como claramente se infiere de la sentencia del Tribunal Supremo de 8 de julio de 1999 al decir que “el conocimiento de los procesos de separación matrimonial y de divorcio corresponde, con competencia exclusiva y excluyente, a los juzgados de familia en las poblaciones donde existan (sentencias del Tribunal Supremo de 8 de marzo de 1993 y 2 de junio de 1994). Como la sentencia firme recaída en dichos procesos produce, respecto de los bienes del matrimonio, la disolución del régimen económico matrimonial (artículo 95 del código civil), es evidente que la liquidación de dicho régimen económico matrimonial en cuanto consecuencia necesaria dicha sentencia firme, solamente puede lograrse a falta de acuerdo entre las partes en trámite de ejecución de la expresada sentencia, por lo que la competencia funcional para conocer de tal ejecución de sentencia corresponde exclusivamente al juez que la dictó (artículo 545 de la ley de enjuiciamiento civil), en este caso el juzgado de familia.

La Audiencia Provincial de Pontevedra en su auto de 22 de junio de 2012 señaló intento de un procedimiento de liquidación habría de conocerlo también el juzgado que dictó la sentencia de nulidad separación y divorcio en función del tipo de procesos de cuya competencia se estaba tratando de acuerdo con el criterio de conexión que resulta del artículo 807 de la ley de enjuiciamiento civil, de modo que sólo aquellos procesos de liquidación que traen causa de un anterior proceso de nulidad, separación o divorcio habrían de ser conocidos por el juzgado de familia donde si hubiera ventilado el proceso del que traen causa, pero si la causa de disolución es distinta de las del 807 del viento civil, había que recurrir resumen generales (artículo 45 del viento civil), es decir que debía de conocer el juez de primera instancia que por turno corresponda.

En similar sentido la audiencia Provincial de Alicante en su auto de 9 de junio de 2011, y también en el auto de 224/2015 de 29 de mayo de la misma audiencia Provincial: la especialización en materia de familia tuvo lugar por acuerdo del Consejo General del poder judicial limitándola a asuntos propios de familia previstos en los títulos cuarto y séptimo del libro primero del código civil, así como al procedimiento de liquidación de cualquier régimen matrimonial exclusivamente en los casos en los que esté conociendo haya conocido del proceso de nulidad, separación o divorcio, lo que en principio excluye de la competencia objetiva de dicho juego especializados todos aquellos procedimientos de liquidación de la sociedad de gananciales extinguida por otra causa, entre ellas el fallecimiento de uno de los cónyuges.

Es decir, si la liquidación de gananciales no trae causa de un procedimiento derivado de crisis matrimonial, la competencia para su conocimiento corresponde al juzgado de primera instancia que por reparto corresponda.

5.- La acumulación objetiva en el juzgado de primera instancia de la liquidación de la sociedad de gananciales junto con la división de herencia no provoque indefensión a las partes, dado que no afecta sus posibilidades de alegación y defensa. Acumulación no implica la modificación sustancial del tipo de procesos a través del que deben ejercitarse las acciones acumuladas y la atribución de su conocimiento los juegos de primera instancia, no modifica el sistema de garantías procesales y recursos que pueden ser utilizados por las partes. Vistas las remisiones legales del procedimiento de liquidación de gananciales a los trámites de la división de herencias.

Así para formar el inventario de la herencia (artículo 783.1 de la ley de enjuiciamiento civil) ha de partirse de la previa liquidación de la sociedad de gananciales del causante, por los bienes que le correspondan en ella pasaron a formar parte del caudal hereditario (artículos 657,659 y 661 del código civil), de manera que este trámite liquidador se integra dentro del proceso de la división de la herencia, en concreto, de la determinación del inventario de la misma.

Y según el artículo 810 de la ley de enjuiciamiento civil: “… Cuando, habiendo comparecido ambos cónyuges o, de haber fallecido, sus herederos, lleguen a un acuerdo, se consignará este en el acta y se dará por concluido el acto, llevándose a efecto lo acordado conforme a lo previsto en los dos primeros apartados del artículo 788 de esta ley.»

Por último, no olvidemos que el artículo 1410 del código civil señala que en todo lo no previsto, en este capítulo (capítulo cuarto del título tercero del libro cuarto del código civil), sobre formación de inventario, reglas sobre tasación, ventas de bienes, división del caudal, adjudicaciones a los partícipes y demás que no se haya expresamente determinado, se observará lo establecido para la partición y liquidación de la herencia.

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