Conforme avanzamos en edad las apariencias interesan menos, sabemos que ser el más de lo más no da grandes satisfacciones duraderas y que si nos sentimos más vulnerables es porque lo somos.
Paulatinamente puede producirse un deterioro de nuestras capacidades, de las físicas y de las intelectuales, por eso necesitamos prepararnos activamente para que ese deterioro sea menor y para que llegue más tarde.
Sobre todo debemos aceptar nuestra realidad, lo que realmente somos, y asumir la posibilidad de que yo también tenga que afrontar una enfermedad degenerativa.
Si tú eres afortunado, y no tienes que afrontar ese trance, puedes ayudar a las personas mayores o las que tienen una discapacidad degenerativa psíquica acompañándoles día a día; puedes ayudarles con un abrazo, con una mirada, escuchándoles; puedes ayudarles siendo positivo y valorando el bien que te hacen, y diciéndoles lo mucho que le quieres.
I.- LO QUE ES BUENO PARA EL CORAZON LO ES PARA EL CEREBRO
Lo que es bueno para el corazón también lo es para un cerebro sano. Por ello, llevar una vida saludable y evitar el sedentarismo y los excesos puede reducir el riesgo de padecer enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer.
Mantener el cerebro en buen estado es clave para favorecer la calidad de vida en todas las etapas. Aunque el envejecimiento es un proceso natural, existen múltiples estrategias que ayudan a reducir el riesgo de enfermedades neurodegenerativas y preservar las capacidades cognitivas.
Desde adoptar una dieta adecuada hasta realizar ejercicio físico y gestionar el bienestar emocional, cada pequeña acción cuenta. A continuación, se presentan diversas prácticas beneficiosas para mantener el cerebro sano: Seguir una dieta mediterránea. Controlar la hipertensión. Abandonar el tabaco y el alcohol. Vigilar la obesidad, el colesterol y la diabetes. Hacer ejercicio físico moderado todos los días. Cuidar el bienestar emocional. Mantener la actividad intelectual. Cultivar las relaciones. Procurar un sueño reparador: Durante el sueño el sistema glinfático encargado de la eliminación de desechos, facilita la eliminación de metabolitos del sistema nervioso central que pudieran entorpecer el buen funcionamiento cerebral.
Veamos a continuación otros aspectos muy importantes a tener en cuenta para mantener un cerebro sano.
II.- EVITA LA ATEROSCLEROSIS
La abundancia de colesterol y triglicéridos puede hacer que, en ese viaje hacia las células, las grasas queden por el camino y se acumulen donde no deben: en la pared de las arterias. Esto tiene dos «efectos secundarios» a largo plazo: el engrosamiento de la pared reduce el espacio por el que discurre la sangre y la elasticidad de la arteria disminuye. Es lo que se conoce como ateroesclerosis, una afección que aumenta el riesgo de accidentes cardiovasculares, la primera causa de muerte en nuestro país y en casi todo el mundo desarrollado.
Según los investigadores, seguir una dieta vegetariana o vegana desde una edad temprana podría reducir potencialmente el riesgo de cardiopatías causadas por la obstrucción de las arterias
Deberíamos seguir una dieta variada y rica en plantas, pero no en exceso, y saciar nuestra sed con agua. Una dieta que incluya mucha fruta, frutos secos, verdura, legumbres, cereales integrales, pescado, huevos y lácteos bajos en grasa, con sólo pequeñas cantidades de carne.
III.- CUIDA TUS NIVELES DE AZUCAR EN SANGRE
La glucosa es la principal fuente de energía de las neuronas y otras células cerebrales. Si el consumo de glucosa cerebral disminuye durante varios años puede limitar la capacidad del cerebro de lidiar en un futuro con enfermedades neurodegenerativas o cerebrovasculares.
Si sus niveles de azúcar en la sangre están fuera de los valores normales, pueden desequilibrar su centro de comando. De la misma manera en que la diabetes puede dañar los nervios en otras partes del cuerpo, también puede dañar los nervios en el cerebro.
Esto puede causar problemas con la memoria y el aprendizaje, cambios en el estado de ánimo, aumento de peso y cambios hormonales. Con el pasar del tiempo, también puede causar otros problemas graves como la enfermedad de Alzheimer. Tanto los niveles altos como los niveles bajos de azúcar en la sangre pueden causar estos daños. Por eso es importante que las personas con diabetes mantengan los niveles de azúcar en la sangre en los valores deseados.
Las imágenes representan la captación de glucosa en cerebro medida por tomografía por emisión de positrones en individuos de mediana edad con bajo (arriba) o alto (abajo) riesgo cardiovascular sostenido a lo largo de 5 años. Los colores representan el consumo de glucosa cerebral, con rojo indicando un consumo más alto y azul más bajo.
Se ha detectado un declive metabólico cerebral tres veces mayor que el de personas que se mantienen en bajo riesgo cardiovascular.
IV.- CONTROLA TU RITMO CARDIACO
La fibrilación auricular es un ritmo cardíaco irregular y, a menudo, muy rápido. El ritmo cardíaco irregular se conoce como arritmia.
La fibrilación auricular puede derivar en coágulos sanguíneos en el corazón. Esta afección también aumenta el riesgo de tener un accidente cerebrovascular, insuficiencia cardíaca y otras complicaciones relacionadas con el corazón.
Durante la fibrilación auricular, las cavidades superiores del corazón, que también se conocen como aurículas, laten de forma caótica e irregular. Laten de forma no sincronizada con las cavidades inferiores del corazón, llamadas ventrículos. En muchas personas, la fibrilación auricular puede ser asintomática. Sin embargo, puede provocar latidos cardíacos rápidos y fuertes, falta de aire o sensación de mareo.
Los episodios de fibrilación auricular pueden aparecer y desaparecer o ser persistentes. En general, esta afección no pone en riesgo la vida. Sin embargo, es una enfermedad grave que requiere un tratamiento adecuado para prevenir accidentes cerebrovasculares.
La FA está reconocida como factor de riesgo para el desarrollo de demencia, no solo como factor causal del ictus, sino también como factor de riesgo independiente. Además de la edad, ambas entidades presentan factores de riesgo comunes, como son la hipertensión arterial, la obesidad, la apnea del sueño, la insuficiencia cardiaca o el consumo excesivo de alcohol.
Se ha estimado la incidencia de la demencia post-ictus en un 20% en los 4 años siguientes al evento, siendo más frecuente en los primeros meses tras el evento y reduciendo progresivamente el riesgo de aparición.
V.- EL PET NOS PUEDE INDICAR LA RELACION ENTRE EL RIESGO CARDIOVASCULAR Y METABOLISMO CEREBRAL
Las personas que mantienen un riesgo cardiovascular elevado sufren una disminución del metabolismo cerebral, lo que se puede medir a través de técnicas de imagen como tomografía por emisión de positrones (PET).
¿Qué es un PET?
El PET (tomografía de emisión de positrones) es una técnica diagnóstica no invasiva que permite tomar imágenes del organismo del paciente que muestran la actividad y el metabolismo de los órganos del cuerpo.
Se utilizan sustancias marcadas radioactivamente que se distribuyen por todo el organismo. Las células que presentan una mayor actividad metabólica (por ej. las células tumorales) captan en mayor medida esta sustancia y al realizar el PET, se obtiene una imagen en donde se visualizan esas zonas hipercaptantes.
Un PET-TAC, que permite detectar lesiones que hasta ahora resultaban prácticamente imposibles de identificar.
El PET tiene una gran utilidad en el diagnóstico y seguimiento de las enfermedades del corazón y en enfermedades neurodegenerativas como en la enfermedad de Alzheimer o en la enfermedad de Parkinson.
Esta prueba puede realizarse de manera combinada con otras pruebas de imagen, como el TAC, aportando de esta manera una información muy completa de la lesión a estudiar.
VI.- NO MANTENGAS UN SENTIMIENTO PERSISTENTE DE SOLEDAD
Las personas de mediana edad que se sienten solas de forma persistente parecen tener casi el doble de riesgo de desarrollar demencia o enfermedad de Alzheimer.
Pero puedes vivir solo y no estar solo, o puedes estar rodeado de gente y aun así estar solo.
Hay algunas posibles explicaciones del vínculo entre la soledad y el deterioro del cerebro, dicen los expertos.
Las personas que se sienten solas persistentemente pueden sufrir una falta de estimulación mental que proviene de menos interacciones sociales y menos compromiso con el mundo que las rodea.
Pero también personas que están siendo víctimas de la demencia pueden comenzar a reducir sus actividades de una manera que los lleve a la soledad.
Podría ser que, si hay cambios en el cerebro debido a la enfermedad de Alzheimer, frente a algunas actividades más difíciles, es posible que se retiren de ellas, lo que podría conducir al aislamiento social o sentimientos de soledad.
Los expertos animan a las personas solitarias a hablar con alguien sobre sus sentimientos, ya sea un médico, un familiar o un amigo.
Los sentimientos de soledad persistentes e interiorizados pueden además provocar depresión, ansiedad u otras condiciones de salud mental más graves que puede afectar negativamente la calidad de vida y el funcionamiento general de una persona. Por lo tanto, la soledad debe reconocerse y manejarse adecuadamente para evitar un mayor deterioro.
VII.- FASES DE LA ENFERMEDAD DE ALZHEIMER
La demencia es un síndrome clínico caracterizado por un deterioro progresivo de las funciones cognitivas con la consiguiente pérdida de la capacidad para realizar de forma satisfactoria las actividades propias de la vida diaria. Aparece más frecuentemente en ancianos, aunque puede afectar también a jóvenes y adultos. Dentro de las demencias degenerativas, la más frecuente es la enfermedad de Alzheimer (EA), representando un 50% -70% del total. Se define como un trastorno neurodegenerativo progresivo que por lo general comienza con un deterioro en la capacidad de formar recuerdos recientes, es decir, por la afectación de la memoria episódica y posteriormente produce un deterioro en el pensamiento, conducta y lenguaje del paciente. Todo ello genera una gran dependencia del sujeto para realizar las actividades propias de la vida diaria.
La enfermedad de Alzheimer es un trastorno del cerebro que lentamente destruye la memoria y las habilidades de pensamiento y, con el tiempo, la capacidad de realizar hasta las tareas más sencillas.
El progreso de la enfermedad es individual y diferente en cada persona. Así pues, cada paciente experimentará una gravedad de síntomas singulares en cada estadio.
Los primeros síntomas suelen incluir fallos en la memoria, la concentración y la atención.
Pero, a medida que la enfermedad avanza, los síntomas se agravan, afectando al propio raciocinio. Aparece la desorientación, los cambios en el estado de ánimo (tristeza y depresión) y en el comportamiento (ira donde antes no la había).
En las primeras etapas o niveles intermedios también pueden aparecer delirios (robos o manías persecutorias).
Finalmente, las personas con alzhéimer pueden perder completamente el juicio, la capacidad del habla, así como presentar problemas de esfínter o movilidad.
Según la descripción del psiquiatra geriátrico Dr. Barry Reisberg, las fases del Alzheimer se pueden dividir en siete etapas, que van desde una percepción subjetiva de ciertos problemas de memoria, hasta un deterioro prácticamente total del sistema cognitivo. Estas etapas comprenden un periodo de predemencia (compuesto por las tres primeras fases), en el que el deterioro cognitivo empieza a manifestarse de forma leve; y un periodo de demencia, en el que los síntomas ya se han manifestado completamente, y en la que su autonomía empieza a verse reducida a medida que avanza.
La enfermedad de Alzheimer se inicia hasta veinte años antes de que la persona afectada o su entorno noten los primeros síntomas. Por este motivo, decimos que la primera fase es asintomática.
El alzhéimer es una enfermedad difícil de detectar de forma temprana.
No existe cura para el Alzheimer, pero sí es posible ralentizar su avance.
La FDA (U.S. Food and Drug Administration), la agencia reguladora del medicamento estadounidense, ha aprob en 2024 la comercialización de donanemab, un anticuerpo monoclonal que ataca las placas de la proteína beta amiloide que se acumulan en el cerebro en las primeras fases de la enfermedad de Alzheimer. Este nuevo fármaco es para el tratamiento de personas son síntomas tempranos del Alzheimer como, por ejemplo, el deterioro cognitivo leve o con demencia leve, que tengan confirmación de la presencia de estas placas en el cerebro.
El medicamento, que recibirá el nombre comercial en los EEUU de Kisunla, ha demostrado que reduce el declive cognitivo y funcional hasta un 35% en comparación con el placebo a los 18 meses, así como el riesgo de los participantes de progresar a la siguiente etapa clínica de la enfermedad hasta un 39%.
Donanemab se suma a la aprobación de hace un año en los Estados Unidos de otro fármaco que también ralentiza el deterioro cognitivo provocado por la enfermedad, lecanemab (nombre comercial, Leqembi), que demostró que reducía los marcadores de amiloide y ralentizaba en un 27% el deterioro cognitivo en pacientes en fases iniciales del Alzheimer.
Al ser un trastorno en el que existe una pérdida de memoria que se va dando poco a poco, los primeros signos incluyen dificultad para recordar eventos o conversaciones recientes, pero gradualmente la memoria empeora y se desarrollan otros síntomas a medida que la enfermedad avanza.
Algunos ejemplos son olvidar detalles simples del día a día, como qué se comió en el desayuno o en la comida, si ya tomaron su medicación o si regaron las plantas. Estos olvidos pueden parecer cotidianos y normales, pero también pueden indicar que algo no está funcionando como debería.
Cabe destacar que, al principio, es posible que alguien con la enfermedad reconozca problemas para recordar las cosas y pensar con claridad. Sin embargo, a medida que los síntomas empeoran, hay más posibilidades de que sea un familiar o amigo quien note los problemas.
Por lo general (aunque no siempre sea así), un buen indicativo que distingue los olvidos puntuales de una pérdida de memoria derivada de la demencia, es ser consciente de la existencia de que algo se nos ha olvidado.
La etapa inicial de la enfermedad corresponde a primeros fallos de memoria, concentración y atención que se evidencian a la hora de llevar a cabo tareas complejas. También se presentan: dificultad para encontrar palabras de nombres y objetos (anomia); los primeros fallos en la coordinación (apraxia) y concentración; cambios de humor, tristeza o ansiedad; o negación de los déficits.
Las personas con un principio de deterioro cognitivo leve se olvidan con más facilidad palabras que significan objetos, herramientas y medios de transporte (como tenedor, destornillador o avión), frente a palabras que se utilizan para referirnos seres vivo ( como buey o rosal).
Otra señal que corresponde a la fase inicial del alzhéimer es presentar problemas de memoria que hacen que el paciente repita con frecuencia preguntas que ya han sido respondidas, como por ejemplo qué hay de comer o qué día es hoy.
Esto suele traducirse en una disminución en el rendimiento laboral o en la ejecución de tareas domésticas, pero en esta fase inicial suele poder vivir de forma independiente y mantener su higiene personal.
La duración de esta fase está estimada en 3 o 4 años, aunque, esto puede variar en cada persona.
VIII.- ANOSOGNOSIA O FALTA DE CONCIENCIA DE LA ENFERMEDAD
La anosognosia o falta de conciencia de enfermedad se refiere a la pérdida de la capacidad para percibir adecuadamente las consecuencias producidas por la enfermedad mental o el daño cerebral adquirido. La anosognosia también es una característica común pero variable en la enfermedad de Alzheimer (EA).
La anosodiaforia puede entenderse como una variante de la anosognosia, y se usa para definir la actitud de cierta indiferencia hacia los propios problemas de salud. Viene a ser como si la persona expresara: “Sé que me falla la memoria, pero no le doy la importancia que realmente tiene, y tampoco a la causa que lo provoca”.
Es aquella situación, por ejemplo, en la que la persona con Alzheimer, presentando ya problemas muy importantes de memoria, parece no darle ninguna importancia. Por ejemplo, puede decir que no recuerda el año en que nació ni la edad que tiene, o la calle donde vive y no darle ninguna importancia, incluso riendo de ello. Es decir, reconoce el déficit, pero su reacción puede sorprender por lo despreocupada que es.
Hay que señalar que el retraso en el tratamiento es perjudicial para el enfermo. La escasa conciencia de las alteraciones cognitivas y, especialmente de las conductuales, ofrece mayor resistencia y complejidad en su recuperación.
De hecho, mucha gente no sabe exactamente a qué se dedica un neuropsicólogo.
La rehabilitación neuropsicológica consiste en el proceso de recuperación y compensación del deterioro cognitivo, conductual y emocional derivado de cualquier tipo de Daño Cerebral Adquirido -DCA- (Ictus, TCEs, demencias, tumores cerebrales…). Las funciones cognitivas que se suelen ver afectadas son la memoria, el lenguaje, la atención o las funciones ejecutivas. También suelen venir derivados trastornos conductuales y emocionales como la depresión y la ansiedad.
En cualquier caso, la disminución de las capacidades cognitivas (atención, memoria, velocidad de procesamiento, etc) no resulta tan obvia como en el caso de las limitaciones físicas, sobre todo si es una persona mayor no activa que vive sola o entre personas que no tienen un contacto muy directo con ella.
El objetivo de la rehabilitación neuropsicología es tras la intervención de un neurólogo respecto del paciente que ha sufrido un DCA, la descripción, el diagnóstico y el tratamiento de las alteraciones cognitivas, conductuales y emocionales derivadas del DCA, y logar que la persona afectada pueda recuperar su autonomía e independencia, y ayudar a los pacientes a comprender y a aceptar sus limitaciones.
La pérdida de introspección provoca conductas aparentemente ilógicas. Por eso debido a la falta de conciencia y la consiguiente falta de reconocimiento de déficit, estas personas a menudo son consideradas como testarudas y de trato difícil por parte de las personas de su entorno más cercano.
Ante la manifestación de anosognosia, hay que evitar discutir con la persona afectada ya que será inútil e, incluso, puede ser contraproducente porque la puede alterar. El mejor consejo es comprender que la persona ha perdido esta capacidad de autoconciencia y aceptar su punto de vista, desde la empatía. Hay que permitirle mantener su autoestima y emplear medios alternativos para manejar las situaciones.
Muchos enfermos se resisten a admitir que “no son los mismos”. Suelen justificar su comportamiento atribuyendo la responsabilidad de sus reacciones a agentes o situaciones externas (“si me provocas, es normal que me ponga así”). Estas deficiencias suponen además una gran sobrecarga en la familia, encontrándose en situaciones de difícil manejo y una importante limitación en la integración socio-laboral de los enfermos.
Sin una ajustada percepción de los déficits físicos, cogntivos y/o conductuales, los pacientes tienden a infravalorar o incluso a negar la necesidad de seguir un proceso de rehabilitación, y a veces el tratamiento requiere un ingreso hospitalario, incluso no voluntario.
Hay que tener en cuenta que la toma de conciencia no suele ser un proceso sencillo. La grave alteración de las capacidades cognitivas suele conllevar un daño cerebral que lo dificulta en muchas ocasiones. Asimismo, los mecanismos de defensa (negación) y el doloroso proceso de duelo se suman a las dificultades, requiriendo de tiempo y de supervisión profesional para su manejo. La confrontación debe ser progresiva y adecuada a las necesidades de cada paciente, resaltando el positivo efecto terapéutico de los grupos de conciencia.
La psicoterapia de grupo dirigida por profesionales es una modalidad de tratamiento muy común, que suele emplearse dentro de un enfoque multidisciplinar. En algunos casos cabe combinar la terapia individual, el tratamiento psicofarmacológico con la asistencia a grupos de apoyo. El sentirse aceptado por los demás resulta muy útil a las personas.
Ante posibles síntomas de la enfermedad conviene que decidamos en primer lugar la cobertura asistencia personal que pudiéramos necesitar, que puede ser un asistente personal domiciliario hasta un residencia adecuada a nuestras circunstancias. Proyectar y prever la protección civil frente a nuestra discapacidad a fin entre otros de preservar nuestro patrimonio, y en tercer lugar la activación cerebral a través de nuestra socialización, actividades que determinen un esfuerzo cerebral y la terapia adecuada a su evolución.
VIII.- PROTECION JURIDICA CIVIL FRENTE A LA DISCAPACIDAD
La Ley 8/2021, en sintonía con la Convención de la ONU sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, introduce un cambio paradigmático en España del marco legal.
Se abandona el modelo paternalista de incapacitación, dando paso a un sistema centrado en la persona con discapacidad y el respeto a su voluntad, deseos y preferencias.
Se reforma en profundidad de la legislación civil y procesal. Ya no se va a sustituir a las personas con discapacidad en la toma de las decisiones que les afectan, sino que, como regla general, será la propia persona con discapacidad la encargada de tomar sus propias decisiones, con pleno respeto al derecho de igualdad de todas las personas en el ejercicio de su capacidad jurídica. Dicha capacidad jurídica abarca tanto la titularidad de los derechos como la legitimación para ejercitarlos.
Señala el artículo 250 del CC que las medidas de apoyo para el ejercicio de la capacidad jurídica de las personas que lo precisen son, además de las de naturaleza voluntaria, la guarda de hecho, la curatela y el defensor judicial.
La función de las medidas de apoyo consistirá en asistir a la persona con discapacidad en el ejercicio de su capacidad jurídica en los ámbitos en los que sea preciso, respetando su voluntad, deseos y preferencias.
Las medidas de apoyo de naturaleza voluntaria son las establecidas por la persona con discapacidad, en las que designa quién debe prestarle apoyo y con qué alcance. Cualquier medida de apoyo voluntaria podrá ir acompañada de las salvaguardas necesarias para garantizar en todo momento y ante cualquier circunstancia el respeto a la voluntad, deseos y preferencias de la persona.
La guarda de hecho es una medida informal de apoyo que puede existir cuando no haya medidas voluntarias o judiciales que se estén aplicando eficazmente.
La curatela es una medida formal de apoyo que se aplicará a quienes precisen el apoyo de modo continuado. Su extensión vendrá determinada en la correspondiente resolución judicial en armonía con la situación y circunstancias de la persona con discapacidad y con sus necesidades de apoyo.
El nombramiento de defensor judicial como medida formal de apoyo procederá cuando la necesidad de apoyo se precise de forma ocasional, aunque sea recurrente.
Al determinar las medidas de apoyo se procurará evitar situaciones en las que se puedan producir conflictos de intereses o influencia indebida.
No podrán ejercer ninguna de las medidas de apoyo quienes, en virtud de una relación contractual, presten servicios asistenciales, residenciales o de naturaleza análoga a la persona que precisa el apoyo.
El Código Civil regula diversos instrumentos legales para para garantizar que se cumpla la voluntad de una persona que en un futuro podría ver afectada su capacidad de expresarla:
El Poder general preventivo permite designar a una o varias personas persona de confianza para que gestione tus asuntos financieros y personales si llegas a estar incapacitado. El poderdante podrá incluir una cláusula que estipule que el poder subsista si en el futuro precisa apoyo en el ejercicio de su capacidad ( arts. 249. P1, 255 p final, 257 y 258 del CC).
Para determinar y acreditar la discapacidad que activaría el poder, tarea que se recomienda establecer un grado de discapacidad psíquica reconocido, por ejemplo, igual o superior al 33%, porque es ese porcentaje mínimo que la Ley 41/2003, de 18 de noviembre, de protección patrimonial de las personas con discapacidad, establece para ser beneficiario de un patrimonio protegido (art. 2), y para acreditar ese porcentaje, el apoderado debiera exhibir un certificado médico en tal sentido, con una antigüedad máxima de un año por ejemplo.
También caben poderes específicos para determinadas acciones, como la gestión de una propiedad o la administración de cuentas bancarias.
El testamento vital
También se denomina documento de voluntades anticipadas. Se trata de un instrumento jurídico que, en la fase final de la vida, evita algunas situaciones innecesarias que pueden comportar más sufrimiento. Este documento permite a la persona decidir, entre otras cosas, si en un futuro quiere aceptar o rechazar determinados procedimientos terapéuticos o solicitar la aplicación de la eutanasia, si se dan los requisitos legales para ello. También nos sirve para designar a un interlocutor con el personal médico si ya no podemos expresar nuestra voluntad por nosotros mismos.
Patrimonio Protegido
El Patrimonio Protegido es una figura legal diseñada para proteger los bienes de personas con discapacidad, incluyendo aquellas con Alzheimer. Esta figura permite que los bienes y derechos aportados al patrimonio protegido no se consideren para el cálculo de la capacidad económica del beneficiario, lo que puede ser ventajoso para recibir ayudas y prestaciones. Se regula por la Ley 41/2003, de 18 de noviembre, de protección patrimonial de las personas con discapacidad y de modificación del Código Civil, de la Ley de Enjuiciamiento Civil y de la Normativa Tributaria con esta finalidad.
Pasos para constituir un Patrimonio Protegido:
- Acta Notarial: Debes acudir a un notario para constituir el patrimonio protegido mediante un acta notarial. En este documento se especifican los bienes y derechos que se aportan.
- Aportaciones: Pueden realizar aportaciones al patrimonio protegido el propio beneficiario, sus familiares o cualquier otra persona interesada.
- Administración: El patrimonio protegido debe ser administrado por un curador, designado por el juez, que velará por los intereses del beneficiario.
Testamento
La planificación patrimonial y sucesoria del que ha sido diagnosticado de Alzheimer puede realizarlo para el caso de su fallecimiento en testamento.
La herencia se divide en tres partes: legítima (2/3) reservada a los herederos forzosos (descendientes, ascendientes), la mejora (1/3 para herederos forzosos) y tercio de libre disposición (1/3).
La «colación» es un mecanismo para agregar donaciones previas a la masa hereditaria, asegurando la equidad entre herederos forzosos.
Las formas de testar incluyen:
Testamento ológrafo: Escrito y firmado de puño y letra por el testador. Debe cumplir con ciertos requisitos formales para ser válido.
Testamento abierto: Otorgado ante notario, quien lo redacta conforme a la voluntad del testador y lo conserva.
Testamento cerrado: El testador entrega al notario un documento cerrado que contiene sus últimas voluntades. El notario certifica que el testador ha declarado que dicho documento contiene su testamento.
También puede efectuar donaciones en vida, y en determinadas CCAA con derecho civil propio (Baleares, Galicia, País Vasco, Navarra, Aragón, Cataluña) pactos sucesorios, que pueden conllevar ventajas fiscales.
Puede también centralizar sus ahorros en Fondos de Inversión, que en caso de fallecimiento sus herederos no pagarían impuestos por las ganancias acumuladas en esos fondos, sino que al heredar, el precio de compra es el de la cotización en la fecha del fallecimiento.
También cabe suscribir seguros de vida, cuyo capital no forma parte de la herencia, y se entrega directamente al beneficiario. Permiten beneficiar a un heredero específico sin afectar la legítima.
XIX.- RECURSOS FRENTE AL DIAGNOSTICO DE ALZHEIMER
Dependen de la localidad.
En Madrid, hay varias opciones que podrían ayudarte:
- Centros de Día: ofrecen atención especializada para personas con Alzheimer y otras demencias. Estos centros proporcionan actividades y cuidados durante el día, lo que puede ser muy beneficioso para mantener la mente activa y recibir apoyo profesional.
- Fundación Reina Sofía: Esta fundación tiene un centro especializado en Alzheimer que ofrece servicios integrales, incluyendo residencia, centro de día, y programas de formación para familiares y cuidadores.
https://www.comunidad.madrid/servicios/servicios-sociales/actuaciones-profesionales-familiares-enfermos-alzheimer
- Servicios de Cuidado a Domicilio: Existen empresas como que proporcionan cuidadores a domicilio. Estos profesionales pueden ayudarte con las tareas diarias, recordarte cosas importantes y ofrecer compañía.
- Asociaciones y Grupos de Apoyo: La Asociación de Alzheimer de España o de Familiares de Enfermos de Alzheimer ofrecen orientación, recursos y apoyo tanto para pacientes como para sus familias. Participar en grupos de apoyo puede ser muy útil para compartir experiencias y recibir consejos prácticos. Es fundamental no enfrentarse sol@ a la enfermedad.
https://mitcentrodedia.es/asociaciones-de-alzheimer-en-madrid/
X.-RECONOCIMIENTOS DE DISCAPACIDAD Y DE DEPENDENCIA
Hay que tener en cuenta que el acceso y contenido de las medidas, derechos, prestaciones, recursos, ayudas, ventajas, adaptaciones… de las que pueden beneficiarse las personas con Alzheimer y sus cuidadores familiares, están condicionados por el cumplimiento de determinados “requisitos de acceso”: edad, sexo, nivel de ingresos, años de cotización previa, etc. según el ámbito y tipo de prestación o recurso.
Uno de los elementos que con frecuencia se requiere para acceder a las distintas prestaciones y ayudas, es el hecho de disponer de determinados certificados que reconozcan la discapacidad y/o la dependencia, con determinadas puntuaciones o grados.
Se trata de procedimientos administrativos distintos, con utilidad para acceder a prestaciones y ventajas diversas:
- La valoración y reconocimiento de la discapacidad posibilita a las personas conseguir una certificación del grado de discapacidad que, siempre que sea del 33% o más, les otorga la condición oficial de “personas con discapacidad” y les permite acceder a las prestaciones, ayudas y recursos contemplados para estas personas en los distintos Sistemas (Salud, Educación, Empleo, Servicios Sociales, Transporte, Vivienda, Fiscalidad, etc.). Siempre que, además, cumplan los demás requisitos de acceso que en cada caso se establezcan (edad, sexo, etc.). El Real Decreto 888/2022, de 18 de octubre, establece el procedimiento para el reconocimiento, declaración y calificación del grado de discapacidad, con el fin de actualizar y adecuar todo el procedimiento y régimen de la discapacidad, de forma unívoca y homogénea, en todo el territorio del Estado; de conformidad con lo previsto en los artículos 354 y 367 del Texto Refundido de la Ley General de la Seguridad Social, aprobado por el Real Decreto Legislativo 8/2015, de 30 de octubre , y en los artículos 4.3 y 12 del Texto Refundido de la Ley General de derechos de las personas con discapacidad y de su inclusión social, aprobado por el Real Decreto Legislativo 1/2013, de 29 de noviembre .
El Real Decreto 888/2022, de 18 de octubre , incorpora el nuevo baremo para la valoración de la situación de discapacidad adaptado a la CIF-OMS/2001. Asimismo, incluye mejoras de índole organizativo y procedimental y encomienda a las comunidades autónomas el desarrollo normativo de la composición, organización y funciones de los órganos técnicos competentes de las comunidades autónomas, así como el procedimiento para la valoración del grado de discapacidad dentro de su ámbito territorial.
- La valoración y reconocimiento de la dependencia. Este procedimiento se dirige a determinar si la persona tiene la condición de persona dependiente y qué grado de dependencia presenta (moderada, severa o gran dependencia). El reconocimiento de un determinado grado, junto con otros requisitos de acceso que en cada caso se establezcan, supone que la persona pueda acceder a prestaciones y servicios específicos del Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia (regulados en la Ley 39/2006 de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las personas en situación de dependencia). Por ejemplo, a servicios de residencia, servicios de atención a domicilio, servicios de atención diurna, prestación económica vinculada a servicios, prestación económica para cuidados en el entorno familiar y apoyo a cuidadores no profesionales, prestación económica de asistencia personal, etc. Para conocer si una persona se encuentra en situación de dependencia se procede a la valoración del solicitante, que es realizada por un valorador/a profesional con perfil sociosanitario y formación específica en la aplicación del Baremo de Valoración de la Situación de Dependencia (BVD). La valoración se lleva a cabo en el domicilio habitual del solicitante y se realiza teniendo en cuenta los informes de salud, el entorno en el que vive, y, si las hubiese, las ayudas técnicas, órtesis y prótesis prescritas.Los solicitantes menores de 3 años son valorados por personal médico en el Centro Regional de Coordinación y Valoración Infantil (CRECOVI), utilizando la Escala de Valoración Específica (EVE).
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La valoración permite determinar el grado de dependencia del solicitante:
- Dependencia moderada (Grado I): si necesita apoyo al menos una vez al día para realizar ciertas actividades básicas de la vida cotidiana (asearse, comer, ir a la compra, etc.) o tiene necesidades de apoyo intermitente o limitado para su autonomía personal.
- Dependencia severa (Grado II): si necesita ayuda para realizar varias actividades básicas de la vida diaria dos o tres veces al día, pero no requiere el apoyo permanente de un cuidador o tiene necesidades de apoyo extenso para su autonomía personal
- Gran dependencia (Grado III): si necesita ayuda varias veces al día o cuando por su pérdida total de autonomía física, mental, intelectual o sensorial, necesita el apoyo indispensable y continuo de otra persona o tiene necesidades de apoyo generalizado para su autonomía personal.
Una vez realizada la valoración se procede a elaborar del Programa Individual de Atención (PIA), en el que se establece la modalidad de intervención más adecuada para la atención de la persona, un servicio o una prestación económica, según sus necesidades y, siempre que cumpla los requisitos específicos del servicio o prestación solicitada y el régimen de compatibilidades entre los mismos.
Es importante tener en cuenta que, en general, todos los servicios y prestaciones son incompatibles entre sí, salvo en el caso de los servicios de prevención y promoción de la autonomía personal, el servicio de teleasistencia y los servicios de ayuda a domicilio no intensiva y centro de día en grados II y III.
El Real Decreto 1050/2013, de 27 de diciembre, regula el nivel mínimo de protección establecido en la Ley 39/2006, de 14 de diciembre, de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las personas en situación de dependencia.
- Distinta de las anteriores es el reconocimiento de la incapacidad. La incapacidad se deriva de la relación entre las condiciones de salud de la persona y el trabajo, mientras que la discapacidad lo hace de la relación entre dichas condiciones de salud y el medio ambiente en el que desarrolla su vida.
Se desarrolla a continuación en qué consisten los procedimientos de valoración de la discapacidad.
¿QUIÉN REALIZA LA VALORACIÓN Y RECONOCIMIENTO DEL GRADO DE DISCAPACIDAD?
- Los Centros Base de Valoración y Orientación a personas con discapacidad son los encargados del reconocimiento, declaración y calificación del grado de discapacidad y asumen, además, funciones de información, orientación profesional e intervención terapéutica en régimen ambulatorio. Como servicios sociales especializados de atención básica constituyen un referente para las personas con discapacidad y sus familias y las entidades e instituciones de su área de influencia.
- En el caso de Ceuta y Melilla: las Direcciones Territoriales del IMSERSO.
¿CÓMO SE SOLICITA?
El procedimiento se inicia a instancia de la persona interesada (o su representante legal, en su caso) mediante presentación de solicitud ante el Órgano administrativo correspondiente en el lugar donde reside: generalmente puede realizarse a través de los Servicios Sociales de Base o en los Centros Base de Valoración y Orientación (dependientes del respectivo Departamento o Consejería Autonómica o Foral competente en materia de Servicios Sociales, o Direcciones Territoriales del IMSERSO).
La tramitación de este procedimiento se puede realizar por medios electrónicos o de forma presencial.
Si eliges la presentación electrónica, necesitas disponer de uno de los sistemas de firma electrónica reconocidos por la Comunidad.
¿EN QUÉ CONSISTE LA VALORACIÓN?
La valoración se lleva a cabo por el Equipo del Centro de Valoración y Orientación en el respectivo Centro de Valoración y Orientación. Desde este Centro se envía a la persona interesada una citación para que acuda al Centro a realizar esta valoración. El Equipo de Valoración y Orientación suele estar conformado por un/a médico/a, por un/a trabajador/a y por un/a psicólogo/a.
La valoración de la discapacidad se expresa en porcentaje (entre el 0% y el 100%).
La determinación de este porcentaje se realiza por este Equipo, teniendo en cuenta los baremos establecidos en la normativa para determinar el grado de discapacidad. Estos baremos valoran:
- Por un lado, las limitaciones en la actividad de la vida diaria que se esté evaluando, originadas por deficiencias permanentes de los distintos órganos, aparatos o sistemas.
- Por otro lado, las circunstancias personales y sociales que pueden influir sobre la persona con discapacidad en sentido negativo, agravando la situación de desventaja originada por las propias limitaciones en la actividad.
¿CÓMO SE RECONOCE EL GRADO DE DISCAPACIDAD TRAS ESTA VALORACIÓN?
Reconocida la persona por el Equipo del Centro de Valoración y Orientación, los responsables de los Órganos competentes en la materia de las Comunidades Autónomas, Diputaciones Forales o de las Direcciones Territoriales del IMSERSO dictan resolución expresa en la que se recoge:
- El reconocimiento de grado: que se expresa en porcentaje.
- La puntuación obtenida en los baremos para determinar la necesidad del concurso de otra persona o dificultades de movilidad, si procede.
El reconocimiento de grado de discapacidad se entenderá producido desde la fecha de solicitud.
Normalmente la notificación del grado de discapacidad es una resolución de varios folios que hay que presentar para solicitar ayudas, etc. Para facilitar la certificación de la discapacidad por parte de las personas, algunas CCAA tienen una “tarjeta” de acreditación del grado de discapacidad. Generalmente, esta tarjeta se tramita en el mismo Centro Base donde se obtuvo el certificado de discapacidad.
¿SE PUEDE REVISAR EL GRADO RECONOCIDO DE DISCAPACIDAD EN EL CASO DE AGRAVARSE SU SITUACIÓN?
- Las personas que tuvieran reconocido previamente un determinado grado de discapacidad, en el momento en que vean agravada su situación, pueden solicitar un procedimiento de revisión acreditándolo documentalmente. La solicitud de esta revisión se realiza de la misma forma que la solicitud de valoración.
- Igualmente, la Administración, de oficio, puede solicitar la revisión o, incluso, en la propia resolución indicar que es provisional y señalar un plazo de revisión.
¿SE PUEDE RECURRIR LA RESOLUCIÓN EN EL CASO DE QUE NO SE ESTÉ DE ACUERDO CON EL GRADO DE DISCAPACIDAD RECONOCIDO?
Contra las resoluciones definitivas las personas interesadas pueden interponer reclamación previa a la vía jurisdiccional social, de conformidad con lo establecido en la normativa aplicable.
En la propia resolución en la que se te notifica el reconocimiento de discapacidad, se indican los plazos y formas para recurrir.
¿ES VÁLIDO ESTE RECONOCIMIENTO EN CUALQUIER OTRA COMUNIDAD AUTÓNOMA O TERRITORIO DISTINTO A LA COMUNIDAD AUTÓNOMA O TERRITORIO DONDE SE HA OBTENIDO?
La acreditación del grado de discapacidad obtenida en cualquier Comunidad Autónoma o Territorio, de acuerdo con el procedimiento descrito y en los organismos en cada caso competentes, tiene validez en todo el territorio del Estado.
DÓNDE DIRIGIRSE PARA RECABAR MÁS INFORMACIÓN
La persona/familia se puede dirigir a la respectiva Asociación de Familiares de Personas con Alzheimer (AFA) o a los servicios sociales de base del municipio donde vive.
Desde AFADEMA ayudamos a las familias desde el diagnóstico y les acompañamos durante todo el proceso de la enfermedad. Contacto a través de este correo electrónico alzheimer@afadema.es o llamando al 914215640 – 660004211.
AFEAM. Asociación De Familiares de Enfermos De Alzheimer De Madrid. C/ Alemania 3-5 · 28029 Madrid · Telf.: 91 732 05 90 · Mov. 608 16 15 42. https://afadema.es/
https://quierocuidarme.dkv.es/salud-para-mayores/sintomas-del-alzheimer
https://www.google.com/search?sca_esv=5b84c69a096bb24b&rlz=1C1GCEA_enES1015ES1015&q=nicole+petrie+alzheimer+musica&udm=2&fbs=AEQNm0CbCVgAZ5mWEJDg6aoPVcBgWizR0-0aFOH11Sb5tlNhdwTBRAFlvB_IDmZx89cGs2seX6PiZB2kyHkbjrZzaWjXRMH86upgIn5qYz2-efrSgEIZfPLlHXieHu0F79u2vkFiZ7Uz7YwiMKrKAt8S9tmtwCHofxV2YCL5YlFTpk7aMVBg0iA&sa=X&ved=2ahUKEwjpu97vvIOKAxUtQEEAHU7tJqU4FBC0qAt6BAgNEAE&biw=1280&bih=520&dpr=1.5#vhid=s_i27R3uPTUkzM&vssid=mosaic

Una forma de vivir la enfermedad es darle un sentido a la limitación, dolor y soledad interior que puede producir.
En la cruz de Cristo, en la unión redentora con ÉL. En el aparente fracaso del Hombre justo que sufre, y que su sacrificio salva a la humanidad. En el valor de eternidad de este sufrimiento, está la respuesta – Juan Pablo II-.


