1.Trata a los demás desde la posibilidad de su mejor versión, no desde sus actos mejorables. Descubre el potencial de las personas, y trátales según ese potencial invisible. Sin etiquetas.
2. Invita, no presiones ni empujes.
Propón planes y conversaciones sin insistir ni presionar: “Me encantaría que vinieras, si te apetece”. Si alguien duda o dice que no, respeta su decisión sin reproches ni chantajes emocionales. Cada uno quien libremente tiene que regir su actuación.
3. Se coherente y realista. No prometas lo que probablemente no podrás sostener
Evita frases tipo “siempre estaré”, “nunca te fallaré”, “contigo hasta el final”, si sabes que la vida es cambiante. Comprométete solo cuando tengas la confianza de que podrás cumplir tu promesa.
4. Ama, aunque no te lo devuelvan amor. Yo elijo quién quiero ser, no quién el otro me permite ser.
5. No corras detrás de quien no quiere ir contigo. Responde al rechazo con perdón. Respetar el “no” del otro también es una forma madura de amar.
6. Elige tu validación interior. Se honesto, respetuoso y coherente con lo que sientes. Asume el rechazo y sigue adelante. No busques validación desesperadamente, ni siquiera entre tu familia o tus conocidos. Tu identidad no depende de su aceptación.
7. Afronta los conflictos bajando tensión. Antes de responder, respira y piensa qué intención hay detrás de esa pregunta. Responde anteponiendo siempre la verdad, sin humillar, brevemente, y si hace falta con otra pregunta que invite a pensar sobre la situación. Critica la conducta, el hecho o el argumento, no la dignidad del otro. Si no sabes que decir puedes responder que lo pensarás y luego contestas. También “no estamos de acuerdo, pero tomo nota”.
8.No ocultes tus sentimientos. Se consciente de tu vulnerabilidad, y no la ocultes.
9.Descansa. Tomate el descanso que necesitas para seguir tu estrella. Se sostenible contigo mismo.
10. Se humilde. Vive unido a Jesús, y no le cambies por nada, por ningún placer, por ninguna ambición terrenal, por ninguna tentación. Y si estas en la tentación, reza, pídele su fuerza para superarla, su Espíritu, el Espíritu Santo, su amor.