Resumen de la guía de buenas prácticas para la evaluación psicológica forense en procesos contenciosos de familia, elaborada por la Asociación de Psicología Forense de la Administración de Justicia en marzo de 2024.
En resumen, la guía proporciona un marco de referencia completo para la evaluación psicológica forense en procesos contenciosos de familia, destacando la importancia del interés superior del menor, la objetividad, la imparcialidad y el rigor científico, y ofreciendo herramientas y criterios para abordar situaciones complejas.
I.-FINALIDAD DE LA GUÍA:
- Objetivo principal: Ofrecer criterios técnicos y especializados a los psicólogos que realizan peritajes en procesos de familia dentro del ámbito judicial.
- Herramienta unificada: Servir como herramienta técnica y método unificado para profesionales de la Administración de Justicia y psicólogos de la práctica privada.
- Referente para operadores jurídicos: Ofrecer un referente para jueces, fiscales y abogados interesados en la buena práctica del peritaje psicológico.
- Optimización de recursos: Basada en el concepto de Buenas Prácticas para optimizar recursos a través de la práctica más eficaz, combinando teoría, experiencia profesional y la valoración de los usuarios.
Cita relevante: «La finalidad de la presente Guía se centra en aportar criterios técnicos especializados a los psicólogos que realizan peritajes de familia en el ámbito de la Justicia.»
II.- PRINCIPIOS QUE GUÍAN LA INTERVENCIÓN DEL PSICÓLOGO/A:
- Marco legal: La intervención debe estar enmarcada en Tratados Internacionales sobre los derechos del niño y conocer el marco legal nacional (Código Civil, Ley de Enjuiciamiento Civil, leyes autonómicas).
- Pregunta judicial: La intervención del psicólogo forense se basa en la pregunta judicial, guiada por el principio del «interés superior del menor».
- Variables psicológicas: Las preguntas periciales se relacionan con habilidades parentales, necesidades de los niños, dinámicas familiares, vínculos afectivos, y indicadores disfuncionales o psicopatológicos que afecten el desempeño parental.
- Diferenciación entre evaluación forense y clínica: La evaluación forense aporta datos al juez para la toma de decisiones, mientras que la clínica busca conocer variables para la planificación de un tratamiento. Ambos roles no pueden ser desempeñados por el mismo profesional en la misma unidad familiar.
- Principios fundamentales: Objetividad, imparcialidad y rigor científico.
- Consideraciones deontológicas: Especial atención a la redacción de informes, aclarando alcance y limitaciones, y grado de certidumbre del contenido.
- Formación sólida y continua: El psicólogo debe contar con una formación inicial sólida y un reciclaje continuo.
- Neutralidad e imparcialidad: El psicólogo debe ser consciente de sus valores y creencias personales para evitar que interfieran en la evaluación, garantizando una valoración imparcial.
- Evaluación contrastada: Utilización de información contrastada y congruente a través de multi-método/multi-área/multi-fuente.
Cita relevante: «La intervención del psicólogo/a forense se encuentra enmarcada por la pregunta judicial que va a guiar la intervención, siendo el principio que rige toda su actuación el interés superior del menor.»
III. ASPECTOS CLAVE EN LA EVALUACIÓN:
- Foco en las necesidades del niño: La evaluación debe centrarse en las necesidades de los niños, señalando medidas de intervención familiar para normalizar las relaciones.
- Ayuda en la toma de decisiones: El psicólogo forense actúa como experto para ayudar al tribunal a tener una visión global de la situación familiar.
- Evaluación de la familia: Se evalúa a la familia en su conjunto y a cada miembro individualmente, relacionando las capacidades parentales con las necesidades de los hijos, considerando la etapa evolutiva de estos.
- Dinámica familiar: Se analiza la dinámica familiar pasada y presente, así como la influencia de la ruptura en el ejercicio de las funciones parentales.
- Evaluación de los padres: Se evalúan las funciones parentales, los recursos personales, la existencia de problemas emocionales, la empatía, las habilidades parentales, el estilo educativo, la motivación, la adaptación al divorcio, la actitud hacia el acceso de los hijos al otro progenitor, las relaciones interparentales y parento-filiales, el entorno inmediato y los apoyos familiares.
Cita relevante: «Siempre focalizaremos nuestra evaluación psicológica en la familia concreta y en cada uno de los miembros que la forman, poniendo en relación las capacidades y competencias parentales con las necesidades de los hijos, atendiendo a las necesidades concretas de su etapa evolutiva…»
IV.- EVALUACIÓN DE LOS HIJOS:
- Adaptación a la edad: Las entrevistas con los niños deben adaptarse a su edad y etapa evolutiva.
- Posición en el conflicto: Se presta atención a la posición del niño en el conflicto familiar, cómo lo vive y el grado de afectación.
- Aspectos a evaluar: Ajuste del niño (social, personal, escolar), dificultades de comprensión de la ruptura, sentimientos, detección de interferencias parentales y observación de habilidades parentales.
- METODOLOGÍA:
- Fases del proceso: Recepción del caso y análisis de documentación, primeras hipótesis y planificación, propuesta de personas a entrevistar.
- Entrevistas individuales: Entrevistas separadas con los padres, entrevistas con los hijos adaptadas a su edad.
- Pruebas psicológicas: Utilizadas como instrumentos de apoyo para completar y contrastar hipótesis.
- Integración de datos: Ponderación e interpretación cautelosa de los datos, cotejando la información de distintas fuentes.
- Limitaciones: Se reconoce la imposibilidad de cuantificar precisamente la conducta humana.
Cita relevante: «Los instrumentos que tenemos a nuestro alcance, utilizados aisladamente, no nos permiten llegar a conclusiones válidas.»
V.- EL INFORME:
- Finalidad: Expresar la valoración profesional del perito y recoger los datos que llevan a la toma de decisiones.
- Objetivos: Aportar datos suficientes, indicaciones derivadas de la valoración.
- Estructura: Datos identificativos, motivo, metodología, trayectoria familiar, resultados de la evaluación, conclusiones y recomendaciones.
- Características: Claridad, concisión, comprensibilidad, lenguaje no técnico, rigor científico.
Cita relevante: «Es el documento donde el perito expresa su valoración profesional sobre el asunto que le ha sido encomendado, y donde se van a recoger los datos que lleven a la toma de decisiones.»
VI. CONSIDERACIONES SOBRE LA RUPTURA FAMILIAR:
- Impacto en los hijos: La ruptura puede afectar el desarrollo social, emocional y de comportamiento de los niños.
- Factores que influyen: Tipo de ruptura, contexto económico, modalidad de custodia, edad de los integrantes, presencia de nuevas parejas, apoyo social, intensidad del conflicto entre los ex-cónyuges.
- Parentificación: Asunción por parte de los hijos de responsabilidades que no les corresponden.
- Coparentalidad: Importancia de que los padres trabajen en la coparentalidad tras la ruptura.
- Gatekeeping: Actitudes y comportamientos de los progenitores que afectan la calidad de las relaciones paterno-filiales.
VII. SUPUESTOS DE ESPECIAL COMPLEJIDAD:
- Dinámicas de rechazo y resistencias: Rechazo filio-parental justificado o injustificado.
- Violencia intrafamiliar: Necesidad de valorar la situación teniendo en cuenta el contexto de violencia.
- Abuso sexual: Casos complejos que requieren de información relevante sobre el proceso penal.
- Alteraciones psicológicas/adicciones: Valorar la incidencia de dichas alteraciones en la competencia parental.
- Relaciones con otros familiares: Valorar la idoneidad del establecimiento de un régimen de visitas entre los niños y otros familiares (abuelos, tíos, hermanos…).
- ANEXOS:
- Modelo de informe
Tras la lectura de esta guía nos podemos preguntar:
1 ¿Cuál es la finalidad principal de un informe psicológico forense en procesos de familia y cómo se utiliza en el contexto judicial?
La finalidad principal es aportar criterios técnicos especializados a los jueces para tomar decisiones legales sobre regímenes de custodia y visitas. Se utiliza como prueba para analizar qué alternativa es la más adecuada para los niños, niñas y adolescentes dentro de la organización familiar post ruptura.
- ¿Qué Tratados Internacionales deben enmarcar la intervención del psicólogo en procesos de familia?
Declaración de los Derechos del Niño (1959), Convención de las Naciones Unidas de los Derechos del Niño (1989), Resolución sobre Carta de los Derechos del Niño del Parlamento Europeo (1992), Convención Europea sobre el Ejercicio de los Derechos del Niño (1996) y Convenios de La Haya.
- ¿Cual la diferencia fundamental entre una evaluación psicológica forense y una evaluación clínica en el ámbito de la familia?.
La evaluación forense aporta datos al juez para la toma de decisiones, mientras que la evaluación clínica pretende conocer las variables para planificar un tratamiento. Además, el contexto de la evaluación forense es pericial y el de la evaluación clínica es de intervención o asistencial.
- ¿Pueden destacarse tres principios fundamentales que deben guiar cualquier pericial realizada por un psicólogo?.
Objetividad, imparcialidad y rigor científico. Implica realizar una valoración objetiva, sin predisposiciones, utilizando métodos científicos y aportando datos contrastados.
- ¿Cuáles son las variables psicológicas clave que se evalúan en relación con la capacidad parental?
Capacidad, competencia o habilidades parentales, necesidades afectivas y psicológicas de los NNA, dinámicas y funcionamiento familiar, vínculos afectivos entre los miembros de la familia, indicadores disfuncionales y/o psicopatológicos.
- ¿ Cabe deducir conforme a la guía cuatro funciones parentales principales?
Función de cuidado: Proporcionar protección, seguridad y atención física. Función afectiva: Demostrar amor, cariño y apoyo emocional. Función de estimulación: Aportar estimulación que garantice el desarrollo en el entorno físico y social; estimulación que potencie las capacidades intelectuales y sociales. Función educativa: Orientar y dirigir el comportamiento de los hijos e hijas; función de guía, control, límites y normas.
- ¿Qué se entiende por «gatekeeping» en el contexto de las rupturas de pareja y cómo se clasifica según la guía?
Se refiere a las actitudes y comportamientos de un progenitor que afectan la calidad de las relaciones paterno-filiales de los hijos con el otro progenitor. Se clasifica en: facilitador, restrictivo justificado y restrictivo injustificado.
- ¿Qué son las Dinámicas de Rechazo y Resistencias FilioParentales (DRRFP) y qué tipos existen?
Son un patrón relacional disfuncional donde un NNA muestra actitudes y conductas de oposición a mantener una relación afectiva con uno de los progenitores (rechazado), mostrando cercanía con el otro (favorito). Pueden ser justificadas (basadas en el comportamiento del progenitor rechazado), injustificadas (sin explicación en su comportamiento) o híbridas (parte justificada, parte no).
- ¿Por qué es importante diferenciar entre situaciones de violencia de género y mala gestión de conflictos en la evaluación psicológica forense?
La diferenciación es crucial porque las recomendaciones sobre la guarda y custodia y el régimen de visitas varían significativamente según la naturaleza del conflicto. La violencia de género implica dinámicas específicas (personalidad del agresor, ambivalencia de la víctima) que requieren un abordaje particular para garantizar la seguridad de los menores.
- ¿Cómo influye la posible existencia de una alteración psicológica o adicción en uno de los progenitores en la determinación de la guarda y custodia?
La existencia de una alteración no determina una modalidad de guarda y custodia o régimen de visitas. Dependerá de la incidencia de dicha alteración en su comportamiento y competencia parental, priorizando siempre el interés superior del menor.