NUESTRA MEMORIA NATURAL

Ahora que estamos en los albores de la inteligencia artificial creemos interesante que no descuidar como podemos mejorar en nuestra propia inteligencia natural, que siempre va a ser un don necesario en los intervinientes en la resolución de un litigio de pareja.

La memoria humana es una función compleja que requiere la participación de numerosas estructuras cerebrales repartidas a lo largo de todo el cerebro. Las diferentes modalidades mnésicas se corresponden con redes neuronales distribuidas en distintas localizaciones anatómicas.

Es una facultad esencial para el aprendizaje y el desarrollo personal. Se puede entrenar y optimizar con métodos adecuados y una actitud positiva. Existe una asociación significativa entre evocar y elaborar y la confianza  sobre mi capacidad de aprender y superar los retos académicos.

INTRODUCCIÓN

La memoria es un proceso activo en el que se intenta reconstruir lo que una vez se almacenó. Algunos estímulos facilitan el recuerdo. El olvido en ocasiones no es la pérdida de la información, sino la dificultad para acceder a ella, posiblemente por interferencias o falta de uso.

La memoria es una función compleja que requiere la participación de numerosas estructuras cerebrales repartidas a lo largo de todo el cerebro. Las diferentes modalidades mnésicas se corresponden con redes neuronales distribuidas en distintas localizaciones anatómicas. Existen diferentes circuitos neurológicos para la memoria implícita y para la explícita (Petri, 1994). Existe asimetría cerebral en el procesamiento de la memoria; por lo general, el hemisferio izquierdo se encarga de la memoria y el aprendizaje verbal mientras que el derecho tiene unas funciones más espaciales y visuales.

Los recuerdos se producen por variaciones en la sensibilidad de la transmisión sináptica de una neurona a la siguiente. Estas variaciones generan o facilitan nuevas vías de transmisión de señales, las cuales se denominan huellas de memoria (Ortega, 2010). Cuando se activan se reproducen los recuerdos (Guyton, 2001).
La memoria consiste en la facilitación de las vías sinápticas, la cual se produce mediante la estimulación prolongada de unas neuronas sobre otras. Esta estimulación permite que en la terminal sináptica penetren más iones de Ca2+ y se prolongue el potencial de acción (Ortega, 2010).

El desarrollo de la memoria a largo plazo se produce por modificaciones estructurales en las sinapsis, proceso denominado consolidación. Las principales son (Ortega, 2010):

• Aumento de lugares de liberación de vesículas secretoras de neurotransmisores.
• Incremento del número de vesículas.
• Aumento del número de terminales sinápticas.
• Modificaciones de las estructuras de las espinas dendríticas.

El proceso de memoria consta de tres etapas. Una primera etapa de registro o archivo, que implica un gran componente atencional. Una segunda fase implica el almacenamiento, que se facilita mediante la repetición y los procesos asociativos. La tercera fase es la recuperación de la información almacenada mediante el reconocimiento o la evocación.

CONCEPTO Y MODALIDADES DE MEMORIA

El aprendizaje es un proceso adaptativo por el que los seres vivos modifican su conducta en función de las necesidades del entorno. Es un cambio en el sistema nervioso que origina cambios en la conducta y se produce a causa de la experiencia. La plasticidad del sistema nervioso facilita las capacidades de aprendizaje.

La memoria es la codificación, el almacenamiento y la recuperación de lo aprendido. La sinapsis es el sustrato físico de la memoria (López-Rojas, 2007).

Existen diferentes clasificaciones de la memoria, pudiendo distinguirse por su modalidad perceptual (visual, auditiva, olfativa, táctil, gustativa) o por su duración (memoria a corto plazo o a largo plazo) o por sus características (memoria implícita y explícita).

La memoria sensorial es de muy breve duración (milisegundos) y permite al sistema nervioso reconocer los estímulos que perciben los sentidos para que puedan ser procesados posteriormente. Su capacidad es teóricamente ilimitada, ya que durante estos instantes se mantiene en la memoria sensorial una inmensa cantidad de información.

La memoria sensorial es inconsciente, constituida por información captada por los sentidos y enviada permanentemente al cerebro. Sin embargo, la información que no se transmite a la memoria a corto plazo se pierde.En cambio, cuando dirigimos nuestra atención a una parte de la información, la memoria se hace consciente: es la memoria a corto plazo o memoria de trabajo.

La memoria a corto plazo,  almacena una cantidad limitada de información durante un breve periodo de tiempo. Se trata de una modalidad muy vulnerable a las interferencias de otros estímulos. Su base biológica son los cambios breves y reversibles en la actividad eléctrica y molecular de las redes neuronales. La información se olvida en cuestión de segundos a menos que se mantenga en el foco atencional mediante repeticiones o que se transfiera a la memoria a largo plazo.

La memoria de trabajo es una modalidad de memoria a corto plazo que sirve para retener información mientras se utiliza para realizar una operación cognitiva. Tiene un importante componente de las funciones ejecutivas frontales y en algunos casos se confunde con estas. Está formada por tres componentes (Baddeley, 1986, 2000): el bucle fonológico o lazo articulatorio (que mantiene en el foco la información sonora), la agenda visuespacial (que mantiene la información espacial y visual) y el ejecutivo central (que gestiona la atención requerida, coordina el procesamiento de información, aplica estrategias y se encarga de los razonamientos que demanda la tarea).

La memoria a largo plazo almacena una cantidad teóricamente ilimitada de información durante un tiempo indefinido. Es estable y duradera, permaneciendo durante años, e incluso en ocasiones durante toda la vida. Se trata de una modalidad poco vulnerable a interferencias que permite recuperar una información almacenada mucho tiempo atrás a pesar de la infinidad de estímulos procesados entre el almacenamiento y la recuperación. Se produce a causa de los cambios estructurales que ocurren en las sinapsis mediante el proceso de consolidación de la memoria. Su duración puede abarcar desde pocos minutos a decenas de años. Se puede dividir en memoria procedimental y memoria declarativa, la cual incluye la semántica y la episódica.

La memoria implícita o procedimental está formada por recuerdos no conscientes. Es propia sobre todo de los ámbitos perceptivo y motor; siendo algunas de sus modalidades la habituación, el condicionamiento clásico e instrumental, el aprendizaje perceptivo y el motor. Suele ser adquirida mediante la repetición y la práctica (excepto la memoria emocional) y es resistente al olvido. Es una modalidad poco flexible y difícil de expresar fuera de su contexto. Es procedimental.

La memoria explícita o declarativa está compuesta por recuerdos conscientes. Puede dividirse en memoria semántica (de hechos) y memoria episódica (autobiográfica). Es de tipo consciente y declarativa. En ocasiones puede adquirirse sin repetición y una de sus características es la flexibilidad en su expresión. Se corresponde con el aprendizaje relacional.

La memoria prospectiva es un concepto muy relacionado con las funciones ejecutivas y se encarga de recordar las actividades que vamos a realizar en el futuro, siendo esencial para el establecimiento de planes y metas. Es vulnerable a la interferencia y requiere cierto esfuerzo atencional para ser efectiva (Baddely y Wilson, 1988).

MEMORIA DE TRABAJO

Simplifiquemos a estos efectos la clasificación de los tipos de memoria en tres: memoria sensorial, memoria de trabajo y memoria a largo plazo.

Como hemos dicho la memoria sensorial es inconsciente, constituida por información captada por los sentidos y enviada permanentemente al cerebro. En cambio, cuando dirigimos nuestra atención a una parte de la información, la memoria se hace consciente: es la memoria a corto plazo, en donde se suele encasillar la llamada memoria de trabajo.

La memoria de trabajo (MT) es un proceso que utiliza la memoria para realizar tareas. Lo más parecido a la memoria de trabajo es la memoria RAM, la memoria en tu computadora o celular que se satura cuándo tenemos muchos programas abiertos (y además gasta más batería). La memora RAM (siglas, en inglés, de memoria de acceso aleatorio) permite acceder rápidamente a los datos del ordenador y guardarlos temporalmente. La RAM se sitúa entre el procesador y el almacenamiento permanente de los datos.

La memoria de trabajo es un proceso cognitivo con una capacidad limitada, que es responsable de retener temporalmente la información disponible para su procesamiento. Los científicos la ubican en la corteza prefrontal (la parte de más adelante y arriba del cerebro).

Se la cataloga a veces como la memoria a corto plazo o parte de ella. Pero en este estado de lo que se conoce, simplemente decir que  la memoria de trabajo (MT) es un proceso que utiliza la memoria para realizar tareas.

Entonces este sistema cognitivo nos permite retener y manipular información durante unos segundos durante la resolución de problemas u otras actividades mentales.  Usamos la memoria de trabajo para guiar nuestra toma de decisiones teniendo en cuenta las experiencias pasadas y anticipando el futuro.

Las personas que padecen TDAH (Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad)  pueden tener una capacidad de memoria de trabajo más pequeña, afectando la velocidad de procesamiento de instrucciones y generando sobrecargas cognitivas en forma frecuente.

Estas sobrecargas tiene un efecto negativo: el cerebro no filtra y selecciona de modo adecuado y la información relevante se pierde en la memoria de trabajo, afectando el rendimiento en el área que la persona se esté desempeñando.

Entonces la memoria de trabajo nos  permite:

  • Retener información temporalmente para utilizarla paso a paso.
  • Manipular los datos para resolver problemas.
  • Tener conciencia del paso del tiempo (lo que pasó y lo que pasará).

Es como útil pensar en ella como un espacio reducido en el que podemos guardar solamente cierta cantidad de información simultáneamente. Información que captamos del exterior o información que traemos a la consciencia de nuestro inconsciente.

El funcionamiento de la memoria de trabajo depende de dónde enfoquemos la atención, y también de cómo de rápido procesemos la información con la que trabajamos.

En este sentido, hay personas cuya velocidad de procesamiento, es decir, el tiempo que requieren para guardar la información en esa memoria de trabajo, puede ser mayor. No quiere decir que no tengan capacidad para poder trabajar la información sino que no pueden acumular muchas cosas a la vez en la memoria de trabajo. Y a la inversa,  otras mentes pueden manejar más cantidad de información y más deprisa.

La memoria de trabajo es la que permite que podamos aprender. Trabajar casi de forma física la información en nuestro cerebro, organizándola, comparándola con conocimientos antiguos, imaginando contextos, etc.

Cuando tomamos consciencia de estar pensando, estamos poniendo en juego la memoria de trabajo.

Para ser más eficaces con el aprendizaje funcionan las técnicas basadas en la elaboración y la evocación. La elaboración consiste en tratar de entender lo que se estudia, conectándolo con cosas ya sabidas, pensando ejemplos o explicándose uno a sí mismo, con sus propias palabras, los párrafos que acaba de leer.

La evocación consiste en rescatar de la memoria lo aprendido, y puede adoptar diversas formas: que alguien le escuche como recuerda el tema, o vd a sí mismo en voz alta o en silencio; autoevaluarse con flash cards (tarjetas elaboradas por el estudiante que por un lado tienen una pregunta y por el otro la respuesta), o redactar resúmenes o hacer esquemas sin mirar la fuente, comprobando siempre después si ha acertado o no.

Consejos positivos para utilizar más optimamente la memoria de trabajo pueden ser:

  1. Utiliza imágenes mentales: Para mejorar la memoria, es importante crear asociaciones simples con imágenes que puedas recordar fácilmente.  El objetivo es generar recuerdos que involucren varios sentidos y que sean muy vivos. Estos recuerdos serán la base para el siguiente paso.
  2. Coloca las imágenes en algún lugar: Una forma de recordar es usar la «técnica del palacio de la memoria», que consiste en crear una ruta imaginaria por un lugar conocido, como tu casa, y colocar los objetos que quieres recordar en diferentes puntos. Así, creas un sistema de organización mental muy eficaz. Por ejemplo, si quieres recordar los alimentos que tienes que comprar, podrías empezar por la entrada de tu casa y relacionarla con las manzanas. Después, seguir por la sala y relacionarlo con las cebollas, y así sucesivamente. Para recordar la lista, solo tienes que seguir el mismo recorrido y ver qué objeto has puesto en cada lugar.
  3. Presta atención: Para memorizar grandes cantidades de información, es recomendable repetir una frase simple como «quiero memorizar esto» para aumentar tu concentración y enfoque. Esta frase puede parecer trivial, pero tiene un gran impacto en tu capacidad de recordar. La neurociencia confirma que esta técnica es una de las más efectivas para mejorar la memoria, y se puede perfeccionar con práctica regular.
  4. Divide la información: Los números y los nombres son más difíciles de recordar que las palabras, porque estas últimas generan imágenes más vívidas. Su sistema consiste en asociar mentalmente cada secuencia numérica con un nombre o personaje.
  5. Repasa: Es eficaz a la hora de aprender, la práctica espaciada, consistente en estudiar varias veces un tema dejando pasar cierto tiempo entre ellas.
  6. Buen ambiente de trabajo o estudio: en cualquier organización, como puede ser un despacho de abogados o un órgano judicial, no olvidemos precisamente que las personas felices, trabajan mejor, y optimizan mejor su memoria.
  7. Transcendencia en tu servicio o esfuerzo: tener un para qué de lo que quieres retener, te ayudará a memorizarlo a largo plazo.

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Si hablamos de qué se puede tomar para la memoria, tenemos que referirnos a los nootrópicos, también conocidos como estimulantes de la memoria o potenciadores cognitivos, son fármacosmedicamentosdrogassuplementosnutracéuticos o alimentos funcionales que elevan ciertas funciones mentales humanas (las funciones y las capacidades del cerebro) tales como la cogniciónmemoriainteligenciacreatividadmotivaciónatención y concentración.​ Se incluyen sustancias vasodilatadoras periféricas, agentes vasoactivos, activadores cerebrales, activadores de los neurotransmisores, neuroprotectores, neuroregeneradores, neuropéptidos, hormonas y vitaminas. En la mayoría de los casos el mecanismo de acción de los nootrópicos se desconoce. Se cree que los nootrópicos funcionan al alterar la disponibilidad de suministros neuroquímicos en el cerebro (neurotransmisoresenzimas y hormonas), mediante la mejora o activación del metabolismo cerebral, o estimulando el crecimiento neuronal (neurogénesis).

La fosfatidilserina y el alfa GPC (glicerilfosforilcolina)  contribuyen a un mejor rendimiento cerebral en general.

Los expertos recomiendan vitaminas B, C, D3 y E.

La vitamina B ayudará a tu cerebro a alcanzar todo el potencial posible, ya que son conocidas por mejorar la atención, la energía y la salud del cerebro. 

Se puede encontrar en carnes, huevos, pescado, lácteos y legumbres. La vitamina C es una de las mejores productoras del neurotransmisor que controla las acciones de respuesta y la atención. Esto hará que tu cerebro funcione de forma óptima y, además, reducirá el estrés.

La vitamina D3 es crucial para las funciones nerviosas. También conocida como colecalciferol, es esencial para las funciones fisiológicas del cerebro y la regulación de numerosos transmisores.

Por último, vitamina E es perfecta para proteger las células del estrés oxidativo, es decir, funciona como antioxidante y potencia el cerebro en las funciones cognitivas. Es muy utilizada para mejorar la memoria de las personas mayores.  

Existen una serie de hábitos que puedes implementar en tu día a día para mejorar la memoria y la concentración. A continuación, te contamos cuáles son:

Duerme lo necesario: recuerda que un cuerpo cansado no responde de manera efectiva a las obligaciones.

Haz lista de tareas: inicia tu día haciendo una lista de las tareas que debes realizar, priorízalas y define tus objetivos. De esta manera, tendrás claridad sobre las actividades en las que debes centrarte.

Usa papel y lápiz: si bien es cierto que la tecnología puede facilitarnos la realización de algunas tareas, no dejes de lado la práctica de escribir. Al hacerlo, tu cerebro se esforzará para concentrarse y recordar fácilmente datos a largo plazo.

Cuida tu salud mental: procura tener un estado que no sea excesivamente relajado, ni muy activo. Cuando el cuerpo y la mente se encuentran bajo tensión, la capacidad de enfocarse en algo se reduce y en caso contrario, se pierde toda la capacidad de concentración.

Activa y entrena tu mente: Muévete mentalmente y físicamente. Tener conversaciones donde se expongan argumentadamente nuestra postura frente a posturas divergentes. Combinar ejercicios físicos de fuerza con aeróbicos. El ajedrez también puede ser un gran aliado a la hora de desarrollar habilidades de razonamiento lógico y estratégico dado que exige una alta capacidad de análisis y toma de decisiones. Aprender otro idioma.

Elimina distracciones: una vez que inicies tus tareas, silencia tu celular, aléjate de las redes sociales y evita ingresar a plataformas de entretenimiento o al correo, si no es necesario.

Aliméntate adecuadamente e hidratate: ten en cuenta que comer poco puede afectar tu atención o hacerlo en exceso puede causar indigestión o sueño.

Es normal que cuando se cursan carreras académicas, las personas tienen que captar, mantener y retener en la memoria lo aprendido. Sin embargo, esto no es algo fácil de lograr y puede causar enojo y frustración.

Según los especialistas, existen una serie de técnicas que recomiendan para acelerar y facilitar la retención de información, cuales son:

  • Leer y repetir en voz alta
  • Escribir lo que estamos aprendiendo
  • Crear pequeñas narraciones
  • Repasar la información
  • Hacer esquemas o resúmenes
  • Buscar un lugar adecuado
  • Hacer descansos regularmente

Finalizo con unos links interesantes:

https://theconversation.com/los-distintos-tipos-de-memoria-y-su-papel-en-el-aprendizaje-174076#:~:text=La%20memoria%20sensorial%20es%20inconsciente,plazo%20o%20memoria%20de%20trabajo.

https://www.portalesmedicos.com/publicaciones/articles/4494/1/Neuropsicologia-de-la-memoria.htmlhttp://lema.rae.es/drae/?val=gerundio175

https://www.businessinsider.es/cerebro-genera-recuerdos-falsos-cuestion-segundos-1228456

Las mejores reglas mnemotécnicas y trucos para mejorar la memoria (msn.com)

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