EL PROCESO COLABORATIVO

El proceso colaborativo se inicia con el ofrecimiento y suscripción de la hoja de encargo colaborativo con el abogado respectivo y reunión de ambos abogados para preparar las mesas de colaboración que son reuniones a cuatro partes o con expertos objetivos, en las que se habla sobre todo aquello que interesa a los clientes. Y finaliza cuando las partes suscriban el acuerdo final, total o parcial, en forma de Convenio Regulador, o cuando cualquiera de las partes comunique su deseo de terminar el proceso sin llegar a acuerdos, o  cuando una de las partes inicie un procedimiento contencioso contra la otra durante el procedimiento colaborativo.

El proceso colaborativo es voluntario y debe ser informado para que el cliente sea consciente no sólo de en qué consiste, sino de su Espíritu.

Hay que tener en cuenta que no todos los clientes son adecuados para un proceso colaborativo, pues no puede utilizarse, por ejemplo, en los casos en que existan episodios de violencia entre las partes o en que alguna de ellas esté predispuesta a mentir para conseguir un acuerdo que ya tienen predeterminado.

En el proceso colaborativo es fundamental la buena fe, la transparencia, la confianza, la confidencialidad del proceso y el trabajo en equipo.

Tiene que haber tantos abogados como partes en litigio, y luego expertos neutrales para ayudar a la mejor solución de todas las partes.

Se trabaja en equipo y sobre intereses. Lo que las partes realmente quieren conseguir. Los verdaderos intereses que existen tras las peticiones de las partes.

Se trata de encontrar la mejor solución.

El abogado y profesionales colaborativos renuncian a ir a los tribunales en un procedimiento contencioso entre las partes, lo que es fundamental para la transparencia y confianza, y para poner toda la energía en el proceso colaborativo, pero si  pueden acudir a homologar el convenio que redactan.

Es un sistema efectivo de acuerdos totales o parciales.

ES DIFERENTE A LA MEDIACIÓN

  • Con la mediación se diferencia en que es necesaria al menos la presencia de dos abogados colaborativos. Se ejerce como abogada.
  • Los abogados colaborativos asesoran y proponen y acompañan activamente al cliente.
  • En el proceso colaborativo los responsables del proceso son los abogados.
  • Se emplean técnicas de negociación efectivas, como técnicas para descubrir los verdaderos intereses y preocupaciones.
  • Se emplean técnicas de gestión de emociones.
  • La abogada/o es el que habla con el cliente. En el proceso colaborativo hay reuniones conjuntas con los clientes presentes. Enseña a los clientes a comunicarse, y estos asumen que son ellos los que han conseguido el acuerdo.
  • Se amplía la visión de la realidad desde los dos abogados colaborativos
  • Se busca un acuerdo que satisfaga a los dos.
  • No se cede, sino que se accede. No se trata de ceder, pues no se pierde, no te privas tú de ello, sino no te parece mal que la otra lo pueda disfrutar. No me importa, bueno, lo entiendo-.

Empezamos escuchando al cliente, y le explicamos las formas de abordar el litigio, y se oferta el proceso colaborativo.

Suelen ser receptivos a alternativas que les permitan seguir manteniendo la relación, lo que les une.

Se trabaja en equipo, en reuniones ordenadas, de forma adaptativa a los clientes. Las reuniones se procura no duren más de hora y media. Es muy importante la comunicación no verbal. Se firma un contrato, un pacto de inicio. Y nos damos las normas de proceso. Y se efectúan reuniones con los clientes y con la letrada compañera colaborativa y con el experto en su caso. Se aprende a escuchar y a preguntar de forma diferente para detectar que es lo que realmente les preocupa. Les ayudamos a que descarguen las piedras. Cuando indagas los intereses de tu cliente te reúnes con la compañera, y valoran los abogados si los clientes están preparados para escucharse. La mesa es una protección para todos. Se van con la solución en la mano. Y en las reuniones conjuntan se habla de todo. Cuando llegan a empatizar es fácil ya llegar al acuerdo y que este se cumpla.

Se firma un acuerdo de participación en la primera reunión, y ahí se recogen los principios, y los honorarios, y la renuncia a acudir a los tribunales. Cuando se llega a un acuerdo recogiendo que se ha llegado a él a través del proceso colaborativo, y se presenta como Convenio Regulador en el Notario o Juzgado.

Se suele firmar un pacto de paz, en una mesa del proceso colaborativa.

Si no se llega a un acuerdo se firma en un acta la finalización del proceso colaborativo.

ES DISTINTO AL MÉTODO AVANTIA

El método Avantia es un sistema intrajudicial que trata de evitar la continuación adversativa del litigio, y busca una solución al mismo consensuada.

Los operadores jurídicos en el método Avantia no son abogados colaborativos, pues son los abogados de las partes en el litigio contencioso; pero colaboran en la búsqueda de una solución consensuada en el litigio, y para ello se reúnen en una comisión negociadora equivalente a la mesa colaborativa del proceso colaborativo, y utilizan técnicas colaborativas semejantes, pero en inicio, dada la crispación superior que supone entre las partes ya haber iniciado entre ellas un procedimiento contencioso, son los abogados los que proponen la solución consensuada única y global a las partes de terminación del litigio, y estas las que finalmente deciden si aceptan dicha propuesta  o no como Convenio Regulador, que en su caso ratificarán al inicio de la vista o comparecencia del procedimiento judicial, o supondrá en algunos casos el desistimiento o el allanamiento en el mismo.

MÁS INFORMACIÓN: Fedecob.es

https://www.youtube.com/watch?v=CbfqYuc9GKw

http://www.abogadoscolaborativosdefamilia.com

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